Pues tu dulce amor, recordado, trae tanta riqueza / Que entonces desdeño cambiar mi suerte por la de los reyes.
- Fuente
- Sonnet 29, 1609
- Escrita
- 1609
Sobre esta cita
Son los versos finales del Soneto 29, que empieza con el hablante en desgracia, envidiando a otros y maldiciendo su suerte. El giro llega cuando piensa en la persona amada y su ánimo sombrío se levanta. Se imprimió en el quarto de 1609.